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jueves, 15 de marzo de 2018

Jean Paul "El Troglodita" - Vudú (1973)

Ahora nos toca traer un muy buen disco que nunca se conoció por estas pampas y que además parece haber caído en el olvido en su tierra natal: Jean Paul "El Troglodita" (Enrique Tellería Dávila) fue un cantante de rock psicodélico que a mediados de los años 60 le insufló a la escena rock peruana una bocanada de frescura y extravagancia. Enfundado en su traje de piel de leopardo causaba sensación con su salvaje puesta en escena, ganándose el apelativo de "El Troglodita", personaje encumbrado a la categoría de leyenda en el olimpo del rock peruano. Hoy caído en el olvido lo descubrimos en el blog cabezón y lo presentamos en sociedad, en un gran disco acompañado nada más y nada menos que por los integrantes de esa gran banda que fue Laghonia. Los invito ahora a pasarse por el harcón de los recuerdos, y en este caso más que recuerdos será un descubrimiento para la mayoría, y yo estoy incluido en los sorprendidos por esto que ahora traemos...

Artista: Jean Paul El Troglodita
Álbum: Vudú
Año: 1973
Género: Rock psicodélico
Duración: 44:56
Nacionalidad: Perú



Jean Paul "El Troglodita" fue un cantante peruano de garage rock psicodélico de mucho éxito a fines de la década de 1960 e inicios de 1970. Su característico estilo salvaje y destructivo al cantar en los escenarios, lo llevó a ser considerado uno de los más recordados cantantes peruanos de aquella época, y marcó una época en la música rock peruana.
Este es un sorprendente álbum de rock psicodélico de uno de los que quizás haya sido uno de los mejores artistas de rock del Perú. Jean Paul "El Troglodita" es el apodo de un hombre real llamado Enrique Telleria.

Jean Paul "El Troglodita" (Callao, 1945 - 29 de julio de 2004) fue un cantante peruano de garage rock de mucho éxito a fines de la década de 1960 e inicios de 1970.
Su particular estilo salvaje y destructivo al cantar en los escenarios lo llevó a ganar un lugar dentro los mejores cantantes peruanos de aquella época.
Grabó LP´s en muchas partes de América Latina y Perú, los cuales fueron significativos dentro de la música peruana.
Wikipedia

En este álbum, su banda es la sorprendente agrupación Laghonia (que hace ya mucho tiempo presentamos en el blog cabezón), haciendo de este álbum una necesidad para los coleccionistas de rock psicodélico... y aquí aparece en el blog cabezón en esta serie de rock latinoamericano que tenemos esta semana.





Veamos un poco de historia, y para los amigos peruanos que conozcan más la trayectoria de este hombre, los invito a que nos hagan llegar sus comentarios a través de este posteo.
Jean Paul, desde niño tuvo a la música como su principal afición, ya que a la edad de 10 años su tío Adolfo Tellería Solari lo grababa en viejas cintas de carrete, mientras el pequeño troglodita cantaba, tiempo después pertenecería al coro del colegio militar “Leoncio Prado” donde concluyó la secundaria, aunque sus padres siempre se opusieron a que se dedicara al canto y a todo lo concerniente a la vida artística.Pero el rocanrol y la rebeldía juvenil de los primeros años sesentas se impusieron, y poco a poco lo fueron convirtiendo en un personaje y después en toda una celebridad de la nueva ola y del rock nacional peruano de aquel entonces.
La música de Elvis Presley, Little Richard y Los Beatles lo conmoverían y es entre los años 1964 y 1965 En sus inicios en el mundo de la música, formó parte de la pandilla de "Los Gatopardos" de Miraflores, unos muchachos que paraban en motocicletas y enfundados en camperas de cuero.
Fue vocalista de Los Delfines del Callao, luego se largó a cantar como solista y durante estos primeros años se presentaría simplemente como "Jean Paul". En 1964 solía presentarse en boites, lugares predilectos tanto de rockeros salvajes de la época como Los Saicos y de intelectuales como Mario Vargas Llosa, Juan Gonzalo Rose entre otros. En ese entonces Jean Paul se sintió identificado con un personaje de película "Europa de Noche", por lo que fue presentado como "El Troglodita".
Una de sus más recordadas presentaciones fue en el canal 4 cuando destruyó todo el escenario, lo cual le gustaba a algunos productores mientras que otros se espantaban y trataban de hacerle pagar por la escenografía destrozada.

El destacado periodista Guido Monteverde, ya desaparecido, lo bautizaría artísticamente como “El Troglodita” y de paso la película “Europa de noche”, serviría de marco refencial para la creación de su personaje, y Jean Paul anotaría el hecho, ya que en dicho film el actor central era un cavernícola beatnik que salía cantando rocanrol con un mazo en la mano, en un escenario alucinante, donde al final terminaba destrozando todo y a su vez agrediendo a quienes estaban a su alrededor.Con este personaje de ficción, simplemente Jean Paul se sentiría rápidamente identificado y lo llevaría a la realidad, y a un escenario juvenil sediento de emociones fuertes y que antes de la llegada del Troglo, era sinceramente súper aburrido.Como lo haría dramáticamente real en una recordada presentación en el Canal 4, donde destruyó todo el decorado del escenario, volando sillas y todo lo que encontraba en su camino.Es decir,la música rock asumida en su mas cavernosa interpretación, y cuyos arrebatos conmocionarían y preocuparían a la opinión pública de aquel entonces, al ver a un joven enfundado en un traje de leopardo y posteriormente al hippie psicodélico que pareciera haber salido del mismo Carnaby Street. Para muestra, remitámonos a la revista “Ecran” de 1968 en la que se decía: “Jean Paul esta vestido con un pantalón azul eléctrico, una camisa rosada con vistosos estampados, unos lentes gigantes y una corbata ploma ¡pobre Ringo Starr!
Heduardo

Luego de tener un relativo éxito en su país, "El Troglodita" se aleja del Perú en 1968, permaneciendo en distintos países de sur y centro América, en México conoció a Javier Bátiz, con quien trabó amistad.

Ya la permanencia del Troglodita en el Perú, se hacia difícil y por eso decide viajar primero a Centroamérica a fines de 1969 y después trasladarse a México, donde conocería al maestro Javier Bátiz (solista de rock y blues).Y es en donde recibiría la influencia del rock mexicano de ese momento, lo cual lo llevaría a realizar excelentes versiones del grupo Peace and Love y que se vería reflejado en el disco “Vudú” en 1972. Sus constantes viajes por Ecuador, Colombia, Guatemala, Honduras, Nicaragua donde llevaría su música y a su vez tener la oportunidad de participar en festivales internacionales, con los cuales impactarían al público por sus explosivas presentaciones.
Heduardo

En Guatemala, Panamá y Ecuador grabó algunos discos en sellos de poca monta. En 1970 retorna a su país, para iniciar una segunda etapa, plena de madurez, que desembocará en la publicación del disco “Vudú”, una verdadera obra maestra, grabado con el apoyo de músicos de la banda Laghonia. Un disco con una fuerza descomunal para aquel entonces, junto a arrolladoras descargas eléctricas que envueltas en su voz lo convertirían en el primer solista roquero del Perú, ya que vivió en el literal extremo de su existencia, con su auténtica personalidad.

Enrique Tellería (conocido como Jean Paul) recibió el apodo de “El Troglodita” debido a sus salvajes interpretaciones en su Perú natal. Gritos, movimientos desenfrenados y a menudo la destrucción del escenario eran parte de sus enérgicos espectáculos. A partir de mediados de los años sesenta, mientras su fama como cantante crecía, participó en varias grabaciones a nivel local y grabó un primer álbum de relativo éxito. Esto le dio la oportunidad de actuar en otros países como Guatemala, Ecuador, Panamá o México.
“Vudú” fue su segundo LP, grabado en Perú en 1972 y publicado por Discos MAG. Los primeros acordes de guitarra del tema que lo abre, con abundantes efectos de wah y wah y fuzz, dan pistas sobre lo que viene a continuación: psych duro meets funk latino. Sin embargo, durante todo el disco la portentosa interpretación de Jean Paul se mueve entre suaves momentos soul y dosis de vigoroso salvajismo… En ocasiones, los impecables arreglos de viento de este álbum recuerdan a sofisticados discos de soul estadounidense.
Los encargados de ejecutar la música son los miembros de los maravillosos Laghonia, lo que convierte a este disco en una obra maestra de psych latino poco convencional. No hay ningún minuto de relleno y prácticamente todos los temas podrían protagonizar un single, aunque la increíble ‘Everything Is Gonna Change’ justifica por sí sola la presencia de este disco en cualquier colección. Hay que mencionar también la conseguida versión del ‘Any Time’ de los Pop Tops, así como la estupenda pieza de soul latino ‘Te amo más’, pero la calidad del disco es excelente de principio a fin.
La carrera de Jean Paul continuaría unos años más hasta mediados de los setenta, cuando su popularidad empezó a decrecer.
Monterey Discos

Vudú es un álbum curtido con pequeñas dosis de lisergia, sobresale un poco dentro de sus parámetros, y logra alcanzar cierto punto, aunque lamentablemente sus limitaciones lo hacen desestabilizar un poco pues no alcanza el clímax que uno quiere encontrar. No obstante, se deslumbra con cierta finura y llega a sacar chispa pues la performance instrumental consigue responder bien, por lo tanto, se logra obtener resultados satisfactorios, debo decir que es un álbum modesto, un poco subestimado, pero reconozco en él la honestidad. Es un álbum que cosecha toda lo de la época, aquí encontraremos desde Rock Psicodélico hasta Nueva Ola. Sin duda alguna es de una u otra manera una cápsula del tiempo, es un álbum muy variopinto que se reencarna en el sonido de una vieja Lima y que se convierte a buenas maneras en uno de los mejores trabajos de la primera escena del rock nacional, ¿sobre-exagerado? Bueno, depende de cómo lo mires, cómo lo escuches y qué concepto tengas del él, consentirlo como álbum de CULTO es prioridad de cada uno, ¿yo cómo lo veo? Pues lo dejo a la imaginación de cada uno de ustedes, en fin, qué se puede decir de esto, uhm escuchen Vúdu, Peace and Love o Te amo más para que capten mis palabras. Solo me queda decir ¡El Troglo vive carajo!.
En mi opinión Vudú es una obra muy sugestiva aunque debo reconocer que tiene sus limitaciones, esta un poco desgastado y además tiene una performance muy amateur, sin embargo, es un diamante en bruto, si al álbum lo analizas desde un punto más “humano”, es decir no desde la visión melómana a su máxima expresión, se descubre en esa performance un plus que lo hace sobresalir, es de esos álbumes modestos, sencillos y hasta simplones pero que están llenos de sentimientos, pasión y carácter, por lo tanto la verdadera esencia de la obra se encuentra escondida en el desarrollo del álbum, con eso me refiero la performance del artista, aquella entrega que hace que el álbum tenga alma, sentido y por qué no decirlo, sustancia.
Hombre Polilla

Luego, se fue sumergiendo en las sombras que cubrieron la escena rockera a mediados de los 70. Salvo esporádicas actuaciones en los 80 y 90, "El Troglodita" había perdido el brillo de sus mejores años, cayendo en las garras del alcohol y las drogas, su vida se fue apagando lentamente.

Una leyenda de la música moderna de esta parte del continente. He escuchado su música y me parece de avanzada para su época. Su tema Vudú, grabado en 1972 me hace recordar a Pink Floyd en determinados momentos. Y contra lo que muchos puedan creer, no perteneció a la llamada Nueva Ola, porque esa corriente estaba integrada por baladistas, y aunque interpretaba una que otra balada, su repertorio era netamente roquero, como bien señala el Buko Torres Rotondo en su libro Demoler.
Lamentablemente acabó como acaban las mentes más lúcidas de las generaciones, en países como el nuestro. No merecía el final que tuvo, pero cada uno escribe el suyo día a día. Y aunque he tratado de describirlos, creo que las palabras escritas por el Buko son las más precisas: “Su apartamento en San Borja se había convertido en su cueva, de la que no salía sino para comprar licor. A su alrededor no había dinosaurios, sino una jungla de asfalto que lo arrojó al pozo del olvido. (…) En la madrugada del 29 de julio del 2004, enclaustrado en su domicilio y rodeado por un desorden de botellas vacías, al Troglo se le detuvo el corazón, eso que nunca le faltó a lo largo de sesenta años”.
Quizás, creo yo, que aunque falleció solo; en el momento final habría de escuchar esos aplausos y gritos de histeria colectiva, con que muchas veces fue despedido del escenario.
Generación Cochebomba

Pasarían ya los años, y Jean Paul volvería siempre a la búsqueda de su estrella, que siempre la supo alumbrar, cantando en todos los lugares que podía y recobrar el brillo de sus primeros éxitos en la vuelta de las matinales, allá en la mitad de los años ochentas y seguir como viejo profeta del Beat Nacional y anhelar por siempre, el querer tener una banda de rocanrol a su disposición,y poder darle vida a sus muchas composiciones y así como también poder cantar temas de Los Saicos,con su estilo aguardentoso y de ultratumba, que pudimos constatar en grabaciones caseras que el realizaba,además de interpretar viejos clásicos del rock entre otros…
Hoy querido Troglo, ya estarás en este momento viajando en tu viejo Mustang del 65 por todo el celeste camino y para toda la eternidad, ya que siempre fuiste un eterno adolescente, que en silencio recorrerás todas las noches Jesús Maria, tu distrito de siempre y al que nunca pudiste volver, pero hoy ya lo podrás hacer.Por eso solo podemos decirte, vive y corre por siempre con nosotros, leyenda del rock peruano...
Heduardo

Para cerrar el tema, copio una nota de Carlos Torres Rotondo donde analiza la grandeza de ese primitivo surgimiento del rock en Perú (que luego y al igual que en toda América Latina fue cortada de cuajo por la orda de dictaduras militares que asoló esta parte del mundo), junto con algunas anécdotas que vienen bien al caso. Ahí vamos...

El rock peruano fue uno de los mejores de América Latina
Demoler, un viaje personal por la primera escena del rock en el Perú. 1957-1975 es una rigurosa investigación sobre los grupos rockeros limeños de los años sesenta y setenta. Domingo conversó con Carlos Torres Rotondo (Lima, 1973), el autor de este fascinante libro que nos devuelve con todo su esplendor una historia perdida.
-Tú afirmas que el rock peruano constituyó la escena más arriesgada e ignorada del continente. ¿Por qué?
–Mira, en América Latina se ha hecho un rock de altísima calidad. En Argentina principalmente, aunque también Uruguay y Chile. Pero como conjunto, la escena rockera peruana de esos años es casi una selección de cracks. Tenemos a Los Saicos, a Black Sugar, El Polen, Laghonia, los Belkings, todos grupos buenísimos. Pero de súbito hubo en el Perú un hiato histórico: entre 1975 y 1983 no hay casi grabaciones. El rock peruano, floreciente entre 1964 y 1975, regresa a las catacumbas. Hasta que en 1983, a partir del boom del rock argentino que influye en una escena pop comercial, por un lado, y por otro lado la movida subterránea, se forman dos escenas que corren paralelas y que son las que siguen hasta hoy. Estas escenas no conocían los grupos anteriores, no venían de esa tradición. Es una música excepcional que cayó en el olvido en el corto espacio de siete u ocho años.
–Vayamos hacia atrás: eran los años de Odría, aún no había televisión, pero sí había vida de barrio y pandillas rocanroleras. Y había cine. Y justamente todo parece empezar con los estrenos en Lima de “La pandilla salvaje”, de Lazlo Benedek, y de “Blackboard Jungle”, de Richard Brooks.
–Es un dato histórico relevante que se da en casi todos los países de América Latina: la moda juvenil llega a través de la radio y del cine. La influencia del cine en la juventud es sobre todo una actitud: Marlon Brando, James Dean. Con Odría nace aquí una clase media con un fuerte circuito de relación: las grandes unidades vecinales, las grandes unidades escolares. Una clase media que tiene su apogeo en los años setenta y que muere al final del primer gobierno de Alan García. Se concentraba en distritos como Magdalena, Breña, Jesús María, Lince, Pueblo Libre, de donde salen los primeros grupos de rock en Lima. Este ambiente se describe bien en “Los inocentes”, de Oswaldo Reynoso, donde se ven los primeros jóvenes rocanroleros…
–La llegada de la televisión al Perú amplifica esta primera escena del rock peruano.
–Los empresarios de la televisión se dieron cuenta de que había un público en los jóvenes. La programación televisiva de esa primera época se basaba casi enteramente en espectáculos musicales en vivo. Antes de que nazcan las bandas, ya había un público. Por eso la televisión peruana, por lo menos hasta 1969, les da mucha cobertura a los rockeros.
–Pero también a la “nueva ola” que nace casi al mismo tiempo. ¿Tenía la “nueva ola” más espacio que el rock en la televisión?
–Mucho más. Y llega antes que el rock. Pero las pandillas de rocanroleros no se sentían representados por esa nueva ola, y de ese descontento surgen Los Saicos. Ahora bien, ese proceso nueva ola-rock garage-psicodelia-fusión es un patrón que se repite en todas las primeras escenas del rock en los países de América Latina, en general.
–Las disqueras son fundamentales para el desarrollo de esta primera escena del rock peruano: estaba Mag principalmente, pero también El Virrey, Sono Radio. Estamos ya en 1964-65 y todos los grupos graban 45rpm lo que los hace muy populares.
–Las disqueras vieron en los grupos rockeros una buena inversión: salían en televisión, se presentaban en las matinales, viajaban a provincias. Se disputaban los grupos, sobre todo a Los Saicos, Los Yorks, Los Belkings. Recuerda que Lima era mucho más chica de lo que es hoy. Estamos hablando de una pequeña historia de cinco o seis barrios que constituían toda la red social de la Lima de ese tiempo: atraviesa de la clase media baja (Los Yorks) a la clase alta (Traffic Sound).
–“Demolición” de Los Saicos, la canción emblemática de esa primera escena rockera de los sesenta, fue grabada gracias a la intervención de una chica de 22 años llamada Rebeca Llave, personaje fundamental en esta historia. ¿Quién es ella?
–Es sin duda una personalidad importantísima de esta primera escena. Fue prácticamente la manager de Los Saicos: les armó toda la estructura organizativa, los hizo grabar en estudio, les consiguió contratos en las matinales, etc. Además es la pionera de lo que luego sería la producción independiente: Dis-Perú, su sello, era dirigido por una sola persona, ella, de apenas 22 años, en un medio tan conservador como la Lima de ese momento. Fue productora también de Jean Paul “el Troglodita” y de Los Golden Boys.
–Uno de los reproches más fuertes que le hace el otro gran momento del rock peruano, la escena subterránea de la primera mitad de los años ochenta, a esa primera escena rockera es que cantaban en inglés.
–El uso del idioma inglés es algo que no sólo pasaba en el Perú, sino a nivel continental. El mejor grupo psicodélico chileno de la época, los Vidrios Quebrados, sacaron un solo disco, y en inglés. En México, uno de los mejores grupos mexicanos llamado La revolución de Emiliano Zapata cantaba en inglés. Hay que pensar con la mentalidad de su tiempo: muchos rockeros de la época psicodélica, es decir, de la segunda mitad de los sesenta, creían que lo purista era cantar en inglés. Salvo en la Argentina, que zanjaron muy tempranamente ese asunto, todos los grupos de los años sesenta en América Latina cantan en inglés. Para los grupos peruanos de esa época era, además, tener una actitud, distinguirse de los nuevaoleros. Hay que situarse en el contexto…
Pero, ojo, hacia el final de esta historia, años 1973-74, muchos grupos empiezan a cantar de nuevo en español: Gerardo Manuel, El Polen, etc.
–Tú afirmas en tu libro que existen verdaderas obras maestras en este periodo del rock peruano: “Vudu”, de Jean Paul “el troglodita”, “¿Quién es el mayor?”, de Gerardo Manuel. ¿Tanto así?
–Sí. En primer lugar porque hay una suerte de anticipación: esos rockeros peruanos eran como pararrayos. Si escuchas “Guayaba”, del maestro Lucho Macedo con Carlos Maldonado, grabado en 1967, te va a sonar exactamente igual a Santana cuyo primer disco fue grabado …¡en 1969! No estoy diciendo que lo inventaron, pero sí que captaron las ondas desde esta lejana esquina del mundo llamada Perú, desde la “periferia”. Hay que tener en cuenta que aquí se graban discos con un sonido que no existía en ninguna parte del mundo en ese momento.
–En octubre de 1968 llega Velasco y toma el poder un gobierno militar que hace suyas muchas reivindicaciones de la izquierda y que es ciertamente muy distinto a las dictaduras de derecha que asolaron Sudamérica en años posteriores. Contrariamente a lo que se piensa, el rock no fue reprimido…
–No solo no fue reprimido, sino que son los años en los que se hace la mejor música en el Perú: surgen nuevos y grandes grupos psicodélicos. Y grupos que empezaron antes llegan a su madurez durante el gobierno de Velasco. A pesar de lo que se ha repetido y se sigue repitiendo, no hubo una política de Estado contra el rock. En esta época nacen, tocan en público y graban Black Sugar, El Álamo, Telegraph Avenue, Traffic Sound, The (St. Thomas) Pepper Smelters, Laghonia, Pax, Tarkus, etc… ¡la edad de oro del rock peruano!
–Entonces, si no es por culpa de Velasco, como se ha dicho hasta el hastío, ¿por qué enmudece el rock peruano, súbitamente, en 1975?
–Por una serie de factores sociales y personales. Primero, a nivel mundial hay un agotamiento de lo que se llama la contracultura clásica. El resultado de este agotamiento está marcado por el nacimiento del punk, del disco, etc. A nivel local, sucede que otros sectores sociales distintos a los de la clase media tradicional comienzan a tomar un lugar importante en la arena pública. Y de otro lado, gran parte de los músicos dejan los grupos para seguir una carrera universitaria, que era el camino natural de todo joven de la burguesía clasemediera de esa época. Y muchos viajan.
–Otros hacen un viraje hacia la canción protesta, como los hermanos Pereyra de El Polen…
–Y Walter Paz de Los Yorks, quien forma parte del movimiento promovido por Celso Garrido Lecca de la “Nueva canción latinoamericana”. Ahora bien, no olvidemos que durante la segunda mitad de los años setenta casi toda América Latina es un cementerio de dictaduras de derecha, incluyendo la llamada “segunda fase” con Morales Bermúdez que fueron realmente años de plomo en el Perú. Fue allí cuando el rock peruano sufre su peor momento.
–Última pregunta: ¿qué ganaríamos reeditando todos estos discos de rock peruano de los años sesenta y setenta?
–Se ganaría una tradición para la música del presente, para el rock peruano que se hace hoy. Todo arte es un diálogo directo con una tradición, si no la tienes, estás en una desventaja. Con una tradición de este tipo, y hablo del rock peruano, tú puedes hoy tener una actitud, no sufrir de complejos de inferioridad. Es importante saber que vienes de una tradición, aunque sea para transgredirla. Lo terrible es que no haya una tradición, y es esto lo que ha pasado en el Perú con el rock, y pasa con muchas otras cosas más.
Alfredo Vanini

Hoy, más de 40 años después, Jean Paul "El Troglodita" y su "Vudú" permanecen incorruptos en la historia musical peruana y latinoamericana, y es hora de reencontrarse con estas joyitas perdidas en el olvido del mercado musical... pero nunca de la cultura del rock.


Lista de Temas:
1. Vudú
2. Anytime
3. Peace And Love
4. Everything Gonna Change
5. Te Amo Más
6. Mammy Blue
7. Soñar, Bailar y Cantar
8. Remember My Love
9. Pórtense bien
10. Blue beard (Bonus track)
11. She's feeling sad (Bonus track)
12. Yo pienso que tu eres la mujer (Bonus track)
13. Lo que no sabes de mi (Bonus track)

Alineación:
- Jean Paul "El Troglodita" / vocals
- David Levene / guitars
- Saul Cornejo / guitars
- Ernesto Samame / bass
- Manuel Cornejo / drums





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